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Vivir por gracia

01 mar

Serie: Lo Esencial para vivir en el Siglo 21 – (2 de 9)

Pastor Miguel Ángel Tellaeche

 

* Completa estos refranes comunes:

            Si parece demasiado bueno para ser cierto… Lo es.

            Nosotros ganamos nuestro dinero al estilo de antes… Trabajamos por ello.

            No hay provecho… Sin dolor.

            Ayúdate que… Dios te ayudará.

INTRODUCCIÓN: Todo acerca de la vida en nuestros tiempos enseña que tiene que ganarse la vida.  Recibe la recompensa por lo que hace.  Valoramos trabajo, sudor, esfuerzo, desempeño.  Se llama  Ética de Trabajo.  Y es bueno.  El único problema es que nos causa dificultad en relacionarnos con Dios porque Dios no se relaciona con nosotros según nuestro desempeño.  Dios no se relaciona con nosotros por nuestro esfuerzo, nuestras obras, nuestra ética de cuanto nos esforzamos.  La Biblia dice que Dios se relaciona con nosotros y todo lo que Dios hace en nuestras vidas, cada bendición que tenemos, viene por la gracia como un regalo gratuito de Dios.  No lo puede ganar, no lo merece, no puede trabajar por ello.  Es no más un regalo de Dios.  Y la Biblia dice que todo lo que hay en su vida es un regalo de gracia.

Usted dice, “Espere un momento.  Las cosas que tengo, he trabajado por ellas, las he ganado con el sudor de mi frente.”  Usted no habría tenido el esfuerzo para trabajar, no habría tenido la inteligencia para trabajar, no habría tenido la energía para trabajar si Dios no se los impartía.  Cada respiro que toma es un regalo de Dios.  Dios no le debe su siguiente respiro de vida.  Lo va a tomar porque es un regalo por la gracia de Dios.

La Biblia está muy clara en esto: que Dios nos salva por gracia, Dios nos bendice por gracia, Dios nos enseña por gracia, Dios nos usa por gracia, Dios nos mantiene salvados por gracia, Dios nos lleva al cielo por gracia.  Todas las cosas en mi vida que son buenas son regalos de Dios.

Tome en cuenta estos versículos:  1 Corintios 15:10 dice: “Lo que soy lo soy por la gracia de Dios….”    Todo se debe a su gracia.  Juan 1:16 dice:  “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.” 

Hace un par de semanas empezamos esta serie que estoy llamando Lo Esencial para Vivir en el Siglo 21.  Recuerde que hablé acerca de cinco cosas esenciales que deben tener en esta vida para vivir plenamente.  Necesita poder para vivir.  Necesita personas con quienes compartir porque fuimos creados para relacionarnos  con otros y no para sufrir de la soledad.  Necesita principios para guiar su vida.  Necesita un plan de vida que seguir. Y necesita un propósito por lo cual vivir.  Estos cinco son los elementos esenciales para la vida.  Si falta alguno de estos en su vida, no está viviendo plenamente.  No más está existiendo.  En esta serie vamos a profundizarnos y examinar cómo encontrar un propósito para mi vida; cómo puedo encontrar las personas adecuadas con quienes compartir mi vida; el poder para vivir.  Cómo conseguir los principios para guiar mi vida y el plan de vida que seguir.

Debo decir antes de entrar en los detalles que todas estas cosas son regalos de gracia.  No tiene que ganar el poder.  Dios se lo da.  No tiene que merecer a la gente adecuada con quien compartir.  Dios solo se los da.  No tiene que merecer un propósito o un plan por lo cual vivir.  Es un regalo de la gracia de Dios.

Hoy quiero que examinemos lo que es gracia.  Estoy seguro que muchos de ustedes piensan que saben lo que es.  Puede ser que tenga un conocimiento intelectual—“Es un regalo de Dios para mí.  Yo sé que no puedo ganar mi entrada al cielo.  Es un regalo.” Es posible que tenga un conocimiento intelectual de la gracia de Dios en su vida, pero la mayoría de ustedes no se porta como lo creía.  No vive como si fuera cierto.  De hecho, usted piensa continuamente que Dios desaprueba de usted.  Y aunque sepa que no se pueden salvar por sus propios esfuerzos, constantemente está tratando de agradarle.  Se levanta por la mañana pensando, “Dios está enojado conmigo hoy.  O Dios está enfadado conmigo por lo que hice ayer.” Algunos de ustedes piensan que Dios es un tipo de padre que es imposible de complacer, que dice, “No es suficientemente bueno. ¿ No puede ser mejor?”  Que Él vive siempre con la frente fruncida desaprobando y pensando, “¡Vamos!  ¡Anímese! ¿Cuándo va a empezar a comportarse mejor?” Usted tiene este constante sentir de condenación y es por eso que no llega a conocer a Dios porque piensa que El siempre se mantiene enojado con usted, siempre está enfadado con usted.  ¿Quién quiere conocer a alguien que siempre le está criticando, siempre le está regañando?  A lo mejor hace todo lo posible para evitar encontrarse con él.  Usted no entiende la gracia.

Hay muchas, pero muchas definiciones de gracia.  La gracia es como un diamante de muchas facetas.  Tiene muchos lados y formas diferentes.  No hay una sola definición que la puede describir adecuadamente.  Permítame leerle un par de definiciones, no obstante.

            Gracia es el amor de Dios en acción.

            Gracia es cuando Dios me da lo que necesito y no lo que merezco.

            Gracia es cualquier cosa que necesito desesperadamente, que no merezco, que nunca podía recompensar, pero Dios me la da de todas formas.

            Gracia es la cara que Dios pone cuando me mira con todos mis fracasos, mis faltas y mis fallas.

Mucha gente confunde gracia con misericordia pero son dos cosas distintas.  Misericordia es cuando Dios no le da lo que merece.  ¡Esta es misericordia!  ¿Alguna vez ha hecho algo mal sin tener que pagar la pena?  Sí.  Ha salido sin pena alguna en muchas ocasiones cuando merecía juicio, cuando merecía algún castigo.  Cuando Dios no le da lo que merece, ésta se llama misericordia.

Por el otro lado, cuando Dios le da lo que no merece, ésta se llama gracia.  Todas las buenas cosas en la vida que no ganó, que no merecía.  Éstos solamente fueron regalos de la gracia de Dios a usted.

Hoy van a oír un relato dramático que ilustra las cinco diferentes expresiones de gracia.  Pero hoy no quiero que solo entiendan lo que es gracia.  Yo quiero que la experimenten.  Quiero que la experimenten de verdad, quizá por primera vez en su vida.  Sentirse amado por Dios, sentir la gracia de Dios que no pone condiciones.

Para ayudarle recordar esto, lo he organizado en un acróstico G-R-A-C-E (la palabra gracia en inglés).  Esto me hace recordar a un profesor en la Universidad de Yale quien fue invitado a hablar al cuerpo estudiantil de Yale.  Entonces él decidió usar un pequeño acróstico de YALE y lo que significa ser un estudiante de Yale.  El hablaba de Juventud (youth en inglés) y Actitud y Lealtad y Entusiasmo.  El único problema fue que pasó trienta minutos hablando de cada letra del acróstico.  Cuando terminó, él bajaba y se dirigía a un estudiante sentado en la primera fila y le dijo, “¿Qué pensaba de mi plática y el acróstico?” El estudiante le contestó,  “No mas estoy feliz que esta universidad no es el Instituto de Tecnología de Massachussets.”

Se lo prometo que no voy a tardar tanto con estas cinco letras.

¿Qué es gracia?

G – GRATUITA REGALO DE DIOS PARA MI

 

Es un regalo total de Dios.  Si usted sale de aquí y pregunta a diez personas, “¿Cómo puede uno ir al cielo?” Va a recibir las mismas respuestas  la mayoría de las veces.  “Solo tiene que esforzarse y hacer lo mejor que pueda….hay que ser sincero y portarse bien con las demás personas….hacer lo bueno y asegurarse de hacer más cosas buenas durante su vida que malas porque quizás Dios califica sobre la curva y si sus obras buenas son mayores que las malas posiblemente Él dirá,  “Tu eres un buen tipo, sincero.  Puedes pasar adelante.”

Así es como piensa la mayor parte de la gente del mundo.  Piensan que lograrán su entrada al cielo por ser una persona buena.  La mayoría de nosotros pensamos que somos relativamente buenos o por lo menos lo suficientemente buenos para lograr el cielo mientras somos suficientemente malos para disfrutar la vida.  Queremos llevar las cuentas balanceadas.

He aquí el problema.  No hay el chance de una bola de nieve en el infierno que vaya a ganar el cielo por sus propios esfuerzos.  Ni modo.  No puede ser suficientemente bueno para ir a un lugar perfecto.  No hay manera que jamás vaya a poder trabajar, ganar o comprar su entrada al cielo.  No puede ser tan bueno.  No es posible.

La Biblia dice exactamente el opuesto.  La Biblia dice que hay solo una manera que puede entrar al cielo.  Es un regalo de Dios.  Por la gracia de Dios.  Usted nunca podría ganar su entrada, no podría  merecerla, no podría comprarla, no podría trabajar lo suficiente para ganar la entrada, o merecerla o lograr suficientes puntos o créditos para poder entrar.  No hay la mínima posibilidad que vaya a entrar al cielo a menos que acepte el regalo gratuito de Dios de gracia.  No puede ser lo suficientemente bueno.  ¡Dejó de ser perfecto hace mucho tiempo!

La Biblia dice esto en Romanos 11 “Si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia.”  Esto solamente significa que es un regalo de Dios.  Es un regalo gratis para mí.

Esta es la diferencia fundamental entre cristianismo y todas las demás religiones.  Si usted hiciera un estudio de todas las otras religiones del mundo (y yo lo he hecho; las he estudiado todas detalladamente), podría resumir cada otra religión del mundo en una palabra—“haga”.  Porque tiene que ganar su derecho de estar con Dios.  Según las otras religiónes, hay una lista diferente de haceres.  Las listas son distintas pero todas tienen algo en común.  Tiene que ganar la aprobación de Dios, tiene que ganar suficiente crédito con Dios, tiene que ganar su entrada al cielo por hacer ciertas cosas.  Y si cumple estos ciertos requisitos, entonces Dios le dice, “Bueno, está bien.  Puede entrar.”

Esto es un contraste completo con lo que la Biblia dice.  La Biblia dice exactamente lo opuesto.  La Biblia dice que la manera que puede conocer a Dios, tener una relación personal con Él, recibir el perdón para sus pecados y entrar al cielo es por aceptar lo que ya ha sido hecho para usted.  ¿Quién lo hizo?  Jesucristo.  Usted tiene que aceptar lo que Jesucristo hizo hace 2000 año en la cruz.  Y si usted quisiera resumir cristiandad en una sola palabra, esta palabra sería la palabra, “hecho”.  Jesús ya lo hizo todo.  Esta es la diferencia.  Y es un regalo gratuita para usted.  Usted lo tiene que aceptar nada más.

Nunca olvidaré que estuve en el patio una vez después del culto y un buscador se me acercó y me preguntó, “¿Qué debo hacer para tener la salvación?” Le contesté, “Está usted demasiado tarde.”  No mas estaba bromeando con él, pero él quedó sacudido.  No esperaba tal respuesta de un pastor.  El dijo,  “¿Qué quiere decir que estoy demasiado tarde?”  Le contesté, “Lo que tenía que ser hecho fue hecho hace 2000 años.  Y fue hecho por Jesucristo.  Ahora todo lo que le queda a usted es aceptarlo.  No hay nada más que usted puede agregar a lo que ya fue hecho para poder entrar al cielo.” La gracia es el regalo de Dios para usted.

¿Cuál es mi parte en la salvación?  ¡Perderme!  Ésta es la parte fácil.  Es bastante fácil perderse.  La parte de Dios es encontrarme y salvarme.  La única parte que usted tiene que jugar en su salvación es simplemente aceptar el hecho de que todo ya fue hecho para usted y esto se llama gracia.  El regalo de Dios para usted.

Romanos 3:24  “Siendo justificados gratuitamente por su gracia (encierre en un círculo “por su gracia”), mediante la redención que es en Cristo Jesús.”  Encierre en un círculo la palabra “gratuitamente”.  Esto es el mejor regalo que jamás le vaya a ser ofrecido.  No hay mejor regalo que esto.  Puede recibir un Rolls Royce y ganar la lotería pero este regalo gratuito dura para toda la eternidad y lo recibe a través de Jesucristo.  Es un regalo inapreciable y nunca va a recibir una mejor oferta que esto.

R—RECIBIDO POR FE

 

La gracia se recibe por fe.  No lo puede ganar, no puede trabajar por ella, no lo puede merecer, no puede hacer un montón de cosas para recibir la gracia de Dios, tales como, “Si yo recibo la comunión, me impartirá la gracia de Dios…  Si me bautizo recibiré la gracia de Dios…” No, no.  La gracia se recibe por fe.  Efesios 2:8-9  “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no es de vosotros…”  Esto significa que aún la fe que tiene es un don regalado por Dios.  Dios le da la fe para creer en Él.  Aún la fe viene de Dios.  “… pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe.”

 

¿Puede imaginar qué tan infelices seríamos en el cielo si todos podían llegar por obrar y ganarlo?  Todas las personas allá estarían jactando.  Tendríamos todos niveles de cómo las personas lograron su entrada.  Habría la “gente bonita” partida, la gente peón espiritual y los que entraron a puras penas.  Pero, no, todo es por la gracia de Dios.

Aquí está la clave:  “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe.” Es un regalo gratuito.  Romanos 4:16  “Así que las bendiciones de Dios se obtienen por fe, gratuitamente.”  La salvación no está basada en mi cumplimiento.  Está basada en la promesa de Dios.  No está basada en mis méritos.  Está basada en la misericordia de Dios.  No está basada en mi bondad.  Está basada en la gracia de Dios.

La Biblia está llena de historias que ilustran la gracia de Dios.  Está la historia del Buen Samaritano quien ayuda a una persona al lado del camino quien está herida y no tiene manera de devolverle el favor.  No hay manera alguna que usted podría recompensar a Dios por lo que Él ha hecho para usted, por lo que Cristo ha hecho para usted.

Hay la historia de la prostituta que Jesús perdonó y después defendió públicamente.  ¿Merecía ella el perdón?  No en absoluto.  ¿Qué estaba haciendo Jesús?  Mostrando su gracia.  Hay ejemplos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.

Uno de los más famosos es la historia del Hijo Perdido o el Hijo Pródigo.  Este padre tiene dos hijos.  Un día el más joven le dice,  “Papá, me largo de aquí.  Quiero la mitad de la herencia que me pertenece ahora mismo y me voy.”  Entonces él toma la mitad de la herencia de la familia y se va a un país lejano donde él malgasta su vida en vino, mujeres y distracciones (con énfasis en las mujeres).  Después de unos meses él queda sin nada, mala suerte, sin dinero y resulta alimentando a los marranos de una graja.  No hay una máquina de ATM para sacar más dinero.  Está destituido, desolado e indigente.  Así con todo en su contra, él empieza a pensar, “¿Qué estoy haciendo aquí?  Reconozco que he fracasado y todo es por mi propia culpa, pero la gente que trabaja por mi papá como siervos, vive mejor que esto.”  Entonces él se dice, “Voy a regresar a casa y decir, ‘Papá, lo reconozco.  Lo admito.  He desperdiciado la mitad de la herencia de la familia.  No merezco ser llamado su hijo.  Pero solo permítame regresar como esclavo o un sirviente suyo y pasaré todo el resto de mi vida sirviéndole porque aún sus siervos viven mejor que lo que me está pasando ahora.”  Pero la Biblia dice que el padre fue amoroso y bondadoso y cuando él vio a su hijo que venía en camino todavía a una gran distancia de la casa, lo fue a encontrar.  Le da un gran abrazo y le besa y sonríe  y celebra.  “Traiga el mejor vestido y lo vamos a poner en este mi hijo.”  El padre no dice, “ Vete a componer tu comportamiento.  Vete a bañarte.  Devuélveme lo que me debes primero.” No lo regaña.  No lo reprende.  No lo sermonea.  “Arréglate primero y después platicaremos.”  No más lo abraza sin poner condiciones y dice, “Traiga el mejor vestido.  Póngalo sobre él.  Traiga el anillo de la familia (lo que era como un sello que podría ser usado como una tarjeta de crédito, como un símbolo de la riqueza de la familia.  Crédito sin límite.)  Traiga el anillo y póngalo en su dedo.  Mate a la ternera engordada.  ¡Vamos a celebrar!  Este mi hijo perdido ha regresado.”

Esta historia demuestra como Dios responde a usted cuando regresa a casa.  ¿Sabía usted que la Biblia dice que ellos celebran en el cielo cada vez que una persona acepta la gracia de Dios?  Los ángeles en el cielo, ellos celebran cada vez que una persona cruza la linea. 

La semana pasada tuvimos una celebración aquí en Saddleback para 38,200 personas.  ¿Qué clase de iglesia cancelaría los servicios para tener una fiesta?  Una iglesia que está basada en gracia.  Esta es la clase de iglesia que somos aquí.  ¿Por qué?  Porque las personas que han recibido la gracia de Dios tienen la mejor razón en el mundo para celebrar.  ¿Por qué?  En primer lugar, todos nuestros pecados del pasado han sido perdonados.  En segundo lugar, tenemos un propósito por lo cual vivir ahora.  En tercer lugar, tenemos un hogar eterno en el cielo.  Estos son tres asuntos que ya han sido resueltos.  Media vez que estos están arreglados, todo lo que queda no tiene mucha importancia en comparación.

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

Si usted no ha aceptado la gracia de Dios, no tiene una razón para celebrar porque tiene unos asuntos serios que tiene que enfrentar.  Estos asuntos son llamados el pasado, el presente y el

futuro.  Usted se siente culpable por cosas en el pasado.  Siente la presión del presente. Y está preocupado por el futuro.   No es de sorprenderse que está infeliz.  Pero cuando estos asuntos han sido arreglados por la gracia de Dios, Cristianos, entre todas las personas, deberían saber como celebrar.  Entonces esto es lo que hicimos.  Porque es el regalo de Dios a nosotros y lo recibimos por fe. 

A—ACCESIBLE PARA TODOS

 

Es accesible para todos.  ¿Qué significa esto?  Dios no tiene favoritos.  Indiferente a su estatus, sin cuidado de sus antecedentes, a pesar de los pecados que haya cometido, Dios le ama.  Sin condiciones.  La gracia de Dios está accesible para usted.

No importa quién es ó lo que ha hecho—sin hacer caso de qué ha hecho—Dios le ama.  Él desea que vuelva a casa con Él.  Él quiere derramar su gracia sobre usted.  Él quiere celebrar con usted que ha regresado.  Está accesible para todos.

Note: “Estamos seguros de recibir [las bendiciones de Dios], guardemos o no guardemos las costumbres judías, si tenemos una fe como la de Abraham….”  ¿Quiénes son las personas que viven bajo la ley de Moisés?  Los judíos.  Los judíos, la nación de Israel, viven bajo la ley de Moisés—el Antiguo Testamento.  Este versículo dice que la gracia de Dios está accesible no solo para los judíos quienes viven bajo la ley de Moisés sino es accesible a todos con fe.

Estas son buenas noticias.  No es solo para los judíos.  Es para todos nosotros.  Todos nosotros podemos venir a Dios en la misma manera—por fe en la gracia de Dios a través de su Hijo Cristo.  Es accesible para todos.

¿Ha oído alguna vez la frase los judíos son el “pueblo escogido” de Dios?  ¿Qué quiere decir esto?  ¿Significa que ellos son más importantes que nosotros?  No.  ¿Significa que ellos son más especiales que nosotros?  No.  ¿Significa que ellos pueden ir al cielo por un camino diferente que el nuestro?  No.  Todos llegamos al cielo precisamente de la misma manera—por gracia por medio de la fe en su Hijo.

Entonces, ¿qué quiere decir?  El pueblo escogido de Dios fue escogido para compartir el mensaje de gracia con la demás gente.  Es por eso que fueron escogidos.  El Antiguo Testamento y la Biblia fueron dados a ellos para que ellos pudieran compartir la palabra de Dios con la demás gente—nosotros.  Obviamente esto ha sucedido.

“Todo aquel…”  que es guapo y clama a Dios será salvo.  “Todo aquel…”  que hace sus compras en Nordstrom.  No, no dice esto.  Lo que dice es “Todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”   ¿Incluye la gente mal parecida?  Sí.  ¿Significa que incluyen los gordos y los flacos?  Sí.  ¿Los altos y bajitos?  Sí.  ¿Incluyen los incultos y los genios?  Sí.  ¿Los ricos y los pobres?  Sí.  ¿Las personas de cada trasfondo étnico?  Sí.

Significa a cada persona en el mundo.  Todos.  Gracia está accesible para usted.

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

Algunos de ustedes están aquí por  primera vez hoy.  ¡Felicidades!  Quizás vinieran a la celebración de “Fin de Verano” y pensaran, “¡Regresemos y veamos como es esa iglesia!”  Estamos muy complacidos que estén aquí.  Escogieron una buena semana para venir a la iglesia.  Esta gracia está disponible a usted, uno que llega por primera vez, tal como está para alguien que ha ido a la iglesia todos los días de su vida.  Esto no hace una diferencia.  Es tan accesible para usted.  Porque no está basada en la asistencia a una iglesia.  Está basada en la gracia de Dios. 

No puede comprender lo que significa tener una relación con Dios sin comprender la gracia porque es la única manera que puede tener una.  Sin la gracia no hay relación alguna con Dios.  Es el corazón de cristiandad.  Es el corazón de seguir a Cristo y ser un creyente.  No tiene importancia lo que usted ha hecho y no importa quien es usted, la gracia de Dios es accesible para usted.

C—CRISTO ES LA FUENTE

 

Él es la única fuente de la gracia.  Viene por medio de Jesucristo, el Hijo de Dios.  Hechos 15:12 dice:  “Creemos que por la gracia del Señor Jesús seremos salvos….”   ¿Por qué por Cristo?  ¿Por qué recibimos la gracia únicamente por Cristo?  Porque El es quien pagó el precio por ella.  Nadie más ha ofrecido pagar por sus pecados.  Ningún otro ha ofrecido pagar el precio para todas las buenas cosas que usted puede recibir.  La gracia nos es gratis pero no es barata porque alguien tenía que pagar el precio por ella.  Le costó a Cristo su vida.  Esto es lo caro que fue su boleto para el cielo.  Fue tan costosa la pena de los pecados que ha cometido, pero usted no la tendrá que pagar.  Le costó a Dios su único Hijo.  Esto muestra que tanto le ama a usted.  La gracia nos es gratis pero no es barata porque alguien tenía que pagar el precio.

Si regresó a su casa hoy y encontró un regalo esperándole allá, es gratis para usted, pero en alguna parte, de algún modo, alguien pagó por su regalo.  Y su regalo de la salvación, su regalo del perdón, su regalo del cielo y de la vida eterna, su regalo de tener un propósito en la vida, su regalo de todas las cosas buenas—alguien los tenía que haber pagado.  Jesucristo es este alguien quien pagó por sus regalos.  ¿Por qué?  Porque le ama.  Gracia viene por Cristo.

Romanos 5:15 dice:  “…Abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.”   Hay una frase en la Biblia que se usa para la gente que ha aceptado la gracia de Dios.  Dice que está “en Cristo”.  Cualquiera que haya aceptado el perdón de Dios, quien haya aceptado la gracia de Dios, quien haya aceptado la salvación de Dios es llamado, en la Biblia, “en Cristo”.  Esta descripción está usada más de 120 veces en la Biblia.

¿Qué significa esto?  Permítame darle un ejemplo.  Digamos que esta tarjeta de inscripción representa mi vida y esta Biblia representa a Jesucristo.  Al pasar por la vida, cometo muchos errores, mi vida experimenta roturas.  Fracaso.  Hay personas que me causan dolor, rompen mi corazón.  Cometo toda clase de cosas necias y tomo malas decisiones.  De pronto mi vida está bastante andrajosa y vacía.  Está deshecha.  Hay áreas de mi vida que no haya forma de componerlas.  Cosas me suceden y hay cosas que hago contra otras y de pronto mi vida está totalmente hecha un desastre.  No es nada bonita.  La Biblia dice que cuando vengo a Dios y digo, “Dios, quiero aceptar Tu gracia en Tu Hijo, Jesucristo,” Dios toma mi vida hecha pedazos y me pone en Cristo.  La Biblia dice que soy escondido en Cristo.  Cuando estoy en Cristo, ¿puede ver las cicatrices que hay en mi vida?  ¿Puede ver los problemas que tengo?  ¿Puede ver las imperfecciones?  No.  Todo lo que puede ver cuando estoy en Cristo es Cristo.

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

Esta es la manera—cuando usted acepta la gracia de Dios—la manera que Dios lo ve las 24 horas al día.  Usted puede ver el fracaso, las cicatrices, las cosas que le han causado daño.  Usted ve todas esas cosas que le dan vergüenza.  Pero cuando está en Cristo y Dios le mira con los ojos de Su gracia, todo lo que Él ve es la perfección de Cristo, no sus imperfecciones.  Es por eso, si usted es un creyente y ha aceptado la gracia de Dios, que Dios nunca, jamás está enojado con usted.  Nunca.  Dios nunca está enojado con usted si ha aceptado la gracia de Cristo.  ¿Es porque usted merece que Él no se enoje con usted?  No.  Pero cuando usted está en Cristo, todo lo que Dios ve es como Jesucristo ya ha pagado por todas estas cosas.

Esta es la razón que Dios no castiga a los cristianos.  Porque todo el castigo fue llevado por Jesús en la cruz hace 2000 años.  Entonces cuando usted fracasa, no tiene que decir, “Ay Dios, yo sé que está muy enojado conmigo hoy”, si ha aceptado la gracia de Dios.  En vez de esto, usted debería decir, “Dios, su gracia perdona lo que acabo de hacer hoy y necesito su gracia para cambiar de manera que no volveré a  hacer lo mismo otra vez.” Viene por Cristo.

2 Pedro 1:3  “Dios, por su poder, nos ha concedido todo lo que necesitamos para la vida y la devoción, al hacernos conocer a [Jesús] que nos llamó por su propia grandeza y sus obras maravillosas.”   Hay solo una manera para recibir la gracia de Dios—llegar a conocer a Jesucristo.  Invitarle a venir a su vida.  La gracia es todo lo que Dios puede hacer basado en lo que Jesús hizo en la cruz.   Una manera para recordar el significado de la GRACE (gracia) es—Gratuito Regalo Accesible por Cristo Eternamente.  Cristo pagó el boleto.  Él pago todo el costo.

No sé como decirlo más claramente que esto.  No hay nada que usted pueda hacer jamás, no es posible hacer otra cosa que le causaría a Dios amarle más de cómo le ama en este momento.  No puede convencerle a que le ame más.  Ya lo hace.  De la misma forma no hay nada que jamás pueda hacer que le causaría amarle menos que le ama en este momento.  ¿Por qué?  Porque su amor no está basado en sus hechos.  Está basado en la promesa de su gracia.  No en lo que usted merece pero en la misericordia de Dios.  No en su bondad pero en la gracia de Dios.

Si podía apoderarse de esta verdad, la cambiaría su vida.  No estaría huyendo de Dios todo el tiempo, preocupado de lo que Él piensa de usted.  En lugar de eso, correría a El cada vez que cae.  Uno no corre a alguien que le va a regañar.  Corre a alguien que quiere abrazarle, ayudarle y cambiarle.  Si puede captar esta idea, cambiará su vida.

Lori:

Quisiera compartir con ustedes como el regalo gratuito de Dios de gracia cambió mi vida y me libró de la culpa, la vergüenza y los hábitos que hicieron un martirio de mi vida por años.  Nací y crecía en Nueva York como la más joven de tres hijos en una familia de la clase media con padres bondadosos y trabajadores.  Mis primeros recuerdos de mi niñez son de tiempos felices y sin penas con muchas reuniones familiares.

Pero cuando tuve cinco años, mi mamá empezó a trabajar en el turno de la noche con una compañía de cable.  Con esto mi familia gozaba de los canales de cable gratis.  Desgraciadamente esto significaba que tuvimos acceso a pornografía y vi cosas que mi mente de niña nunca hubiera visto. Después en la secundaria llegué a un punto decisivo en mi vida.  Conocí a una muchacha llamada Jenny y llegamos a ser mejores amigas.  Nos metimos en toda clase de travesuras

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

haciendo vandalismo en todo el vecindario.  A pocas casas de la casa de Jenny vivía un joven llamado Rob quien llegó a ser mi primer novio.  Rob empezó a robar carros de un predio; Jenny y yo le servimos de vigilancia.  Nos sentimos invencibles hasta una noche cuando la policía trató de para a Rob y a mí.  Rob decidió intentar escapar manejando a alta velocidades.  Cruzamos dos pueblos, chocando con otros carros, muros y terminando en un callejón sin salida.  Rob bajó del carro y huyó corriendo, dejándome a mí con toda la culpa.  Mi papá llegó a la comisaria para recogerme y tenía lágrimas en sus ojos.  Me sentía tan avergonzada y culpable.  Cuando llegué a casa, mi mamá me dijo que jamás hiciera otra cosa para traer vergüenza a la familia, nunca me perdonaría.

Cuando las clases empezaron de nuevo, yo tenía mucha fama.  Empecé a andar y pasar tiempo con la gente popular.  Empecé a tomar para ahogar todo mi miedo y culpa.  Mis marcas bajaron extremadamente y perdí todo interés en los estudios.  Empecé a contestar a los profesores.  Entonces mis padres decidieron que nos mudáramos a California con la esperanza que esto resolvería mi comportamiento descontrolado.  Mis padres tenían tanto temor a mi reacción a la noticia de nuestro traslado que me embriagaron antes de contármelo.  Durante la primera semana en el nuevo colegio, empecé a andar con los jóvenes adictos de drogas y alcohol.  Empecé a fumar mariguana diariamente y emborracharme los fines de semana.  Finalmente empecé a usar drogas más fuertes. 

Por mi baja autoestima, pasaba de una relación abusiva a otra, constantemente buscando el amor y la atención que anhelaba.  Me sujeté a muchas relaciones abusivas y dolorosas.  En una ocasión una persona me amenazó con una pistola en mi cabeza.  Otra vez varios hombres me violaron, me golpearon y me dejaron en Tijuana.  Tenía una relación con otro hombre con quien cometimos un asesinato horrible.

A la edad de 18 años conocí a Mike.  Él era inteligente, ambicioso y muy abierto con sus sentimientos.  Él me contó todo de su pasado y llegamos a ser amigos íntimos.  Mi vergüenza y mi miedo me prohibieron compartir mi pasado con él porque fue mucho más fácil enfocarme en su dolor en lugar del mío.  Cuando cumplí diecinueve años fui a San Pedro para pasar el fin de semana con unos amigos e ir a un concierto de Grateful Dead.  Justo antes de salir, pasé por la casa de un amigo.  Su papá Jim fue un cristiano entregado y me dijo que estaba preocupado por mí que iba a ir a este show.   Me dijo que estaría orando por mí.  Me sentía sinceramente conmovida por su ansiedad pero decidí seguir con mis planes.  Estando en el show opté por tomar un poco de drogas.  Durante el show la muchedumbre empezó a lanzarse hacia el campo donde  estuvimos sentados.  Parecía que nos iban a atropellar.  Tenía tanto miedo.  Una voz dentro de mí me dijo que orara.  Agobiada por la emoción, oré, “Dios, ayúdame.  Estoy muy arrepentida.”  De alguna forma logramos salir del concierto a salvo y el día siguiente regresé a la casa de mi amigo para compartir con él lo que me había sucedido.  Su papá me guió en la oración del pecador y empezamos a asistir a Set Free, una iglesia de motociclistas en Anaheim donde Mike también aceptó a Cristo como su Salvador.

Aunque fuéramos nuevos creyentes, todavía dormimos juntos.  Resulté embarazada.  Cassie nació poco después de cumplir mis veinte años.  Una noche Mike trajo a casa un poco de mariguana y nos drogamos.  Aunque no hubiera tomado drogas por casi un año, empecé de nuevo como nada.  De nuevo los sentimientos de vergüenza y culpabilidad regresaron.  La relación entre Mike y yo empezó a enfriarse.  No obstante decidimos casarnos pensando que estar casados resolvería todo.  Pero finalmente nos separamos.  El fracaso de mi matrimonio agregó más culpa a mi vida. 

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Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

Cuando me mudé a mi propio apartamento, el tomar y el usar drogas empeoraron grandemente.  Me metí en relaciones pasajeras y sin sentido basadas solamente en el sexo y la fiestas.  Estaba fumando mariguana todo el día para contender con la vida.  Después de acostar a mi hija cada noche, tomaba hasta desmayarme.  Un día fui al baño para endrogarme después de acostar a mi hija para su siesta y oí una voz clara en mi mente que decía, “En realidad ¿quieres seguir viviendo en esta manera?”  Recuerdo que lloré en voz alta,  “Dios, ¡no puedo detenerme!  Quiero pero no puedo.  Por favor, ayúdame.”  La única solución para poder cambiar mi vida iba a ser si la gracia de Dios me ayudara.

El día siguiente asistí al culto de Noche Buena aquí en la iglesia Saddleback.  Me sentía tan sola y lloraba durante todo el culto mientras el Pastor Rick hablaba del amor de Dios hacia mí.  Me dejó maravillada oír que Dios me amó a pesar de todo lo que había hecho en mi vida.  En medio de las lágrimas le dije a Dios que quería que El tomara toda mi vida, no solo una parte y que yo deseaba vivir según su voluntad.  Esa Navidad acepté el regalo más grande de todos, el gratuito perdón de Dios.  Fue un pequeño paso de fe pero nunca mas sería igual.  En ese momento experimenté una sensación de liberación acompañada por un sentido increíble de paz.    Por primera vez en mi vida verdaderamente podía sentir el amor sin condiciones de Dios para mí.  Todas mis obsesiones empezaron a perder su control sobre mí en ese momento me rendí a la gracia y el poder de Dios.  El viernes siguiente por la noche, asistí a Celebrad Recuperación aquí en Saddleback.  Decidí asistir al grupo de la dependencia química esa noche.  Cuando entré, la primera mujer que conocí fue Tina Davis.  Me sentí tan avergonzada de mi pasado que lloraba durante todo el transcurso de mi tiempo de compartir y el resto de la reunión.  Sentía remordimiento y dolor pero a la vez me sentía tan buena de experimentar sentimientos otra vez.  Tina y yo platicamos por teléfono el día siguiente y le conté cosas que nunca había compartido con persona alguna.  Llegamos a ser compañeras de responsabilidad y dentro de poco Cassie y yo pasamos a vivir con ella.  Aquí en Saddleback al fin me sentía que pertenecía a una familia.  Esto era un sentimiento maravilloso. 

Fui invitada a unirme a un grupo femenino de estudio bíblico.   Fue tan maravilloso porque todas las mujeres eran tan bondadosas conmigo y me brindaban mucho apoyo.  Yo deseaba aprender todo lo que pude.  Entonces Tina me animó sacar los cursos básicos de la iglesia 101, 201 y 301.  Empecé a crecer espiritualmente.  Me di cuenta del patrón no saludable que tenía en mi relación con los hombres.  Un consejero excelente me ayudó a dejar de verme como la víctima primaria y empezar a ver como muchas de mis propias decisiones me había causado la gran parte del dolor en mis relaciones pasadas.  Cuando uno de verdad entiende y experimenta la gracia de Dios sin condiciones, le es mucho más fácil aceptar y reconocer sus propios fracasos y errores.  Por más que crecía en la gracia, más me di cuenta que Dios era más que dispuesto quitar los defectos de mi carácter.  Solamente necesitaba soltarlos.  A pesar de que hubiera muchas cosas en mi vida que me causaron vergüenza, Dios nunca se avergonzó de mí.  Esto fue un descubrimiento enorme para mí.  Por más que me di cuenta que mi Padre Celestial me amaba de verdad, que Él podía cambiar las cosas dolorosas y vergonzosas en mi vida si le pedía, lo más fácil me era aprender a tener confianza otra vez.

Durante todo este tiempo, Dios trajo personas a mi vida para animarme y mi crecimiento en la gracia.  Un miércoles por la noche, asistí a un culto de media semana.  El Pastor Tom estaba predicando acerca de Jesús y la mujer que encontró en el pozo en San Juan 4.  Esta mujer también tenía un pasado muy doloroso y vergonzoso.  Mientras enseñaba el Pastor Tom, fui tan conmovida por la compasión de Jesús para esa mujer adolorida que Dios puso en mi corazón esa

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

noche la idea de empezar un grupo para mujeres que estaban luchando como yo.  El Pastor Juan dio su apoyo a la perfecta de dar inicio a mi grupo.  Yo estaba aterrorizada con la idea de hablar acerca de mi pasado especialmente delante de hombres.  ¿Qué tal si nadie podía identificarse con lo que yo les iba a contar?  Estaba preocupada que la gente pensaría que fuera loca.

Por supuesto esto no es lo que sucedió.  De hecho muchas mujeres y hombres se me acercaron después y me dijeron que ellos habían pasado por la misma lucha.  Esa misma noche que di mi testimonio, se inició el grupo.  Cuando entré al cuarto y vi todas las mujeres que estaban allí, me dio pánico.  ¿Qué había estado pensando?  Yo no podía dirigir a este grupo.  Entonces suavemente Dios me recordó, “Empiezas el grupo porque tu necesitas estar en ello.”  Todavía hasta hoy me aferro a esto.  Después de todo, yo soy y siempre seré calificada para ser un participante.  De día en día Dios sigue mostrándome su gracia.  Estoy tan agradecida que mi hija no recuerde los tiempos cuando tomaba y usaba drogas.  En su inocencia ella sabe simplemente, “Mi mami no toma.”  Bondadosamente Dios también ha restaurado mi relación con mis padres.  Hoy puedo decir que les amó profundamente y aprecio todas las cualidades maravillosas que tienen sin enfocarme en sus imperfecciones.  Pero con mucho la mayor bendición en mi vida es mi relación con Jesucristo.  Ojalá que les pudiera explicar con toda plenitud qué tan agradecida estoy por su amor y gracia en mi vida.  Al aceptar su amor incondicional he podido extender esta misma clase de amor a otros.  Y por su gracia, un día a la vez, he podido mantener mi sobriedad y pureza por los últimos tres años y medio. 

Es probable que usted no haya luchado con los mismos asuntos y dolores que yo, pero todos de nosotros hemos sido quebrados y heridos en alguna área.  No nos ayuda esconder el dolor cualquiera que sea.  Si usted es nuevo en Saddleback, quiero que comprenda esto claramente.  Este es un lugar seguro.  Encontrará amor, aceptación, ayuda y la gracia que necesita para su vida en este lugar.  Es por eso que Dios le ha traído aquí.  Quisiera terminar con mi favorito versículo bíblico.  Lamentaciones 3:21-25  “Pero existe un rayo de esperanza en mi corazón, su compasión nunca termina.  Pues sólo ha sido por su misericordia que nos ha guardado de la destrucción completa.  Grande es su fidelidad; su bondad se renueva cada día.  Mi alma reclama al Señor como mi herencia; por lo tanto en Él esperaré.  El Señor es maravillosamente bueno para aquellos que en Él esperan, para aquellos que le buscan.”  ¡Qué Dios le bendiga y toda nuestra familia en la iglesia de Saddleback!  Gracias.

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¿Qué le da más vergüenza?  ¿Cuál es ese pecado secreto, aquel esqueleto en el closet,  estas decisiones que tomó que espera que nunca hubiera tomado y que espera que nadie sepa jamás?  Sin duda llegaron a la mente tan pronto como empecé a mencionarlos.  Puede sentirse poniendo un poco tenso por solo pensar en ellos.  Algunos de ustedes están atrapados en un estilo de vida donde no puede seguir pero tampoco saben como salir.

Es por eso que sirve la gracia de Dios.  No hay terapia en todo el mundo, ninguna pastilla, no libro, ningún curso que puede efectuar la clase de cambios que sucedieron en la vida de Lori.  Solamente la gracia de Dios puede hacerlo.  Y usted la necesita.  Dios quiere tomar las cosas que le da más vergüenza en su vida y quiere perdonarlas, borrarlas, limpiarlas y darle un nuevo inicio porque su pasado no es su presente.  No tiene que ser el mismo ya más.  Puede empezar de nuevo.  Una vida nueva, un “look” nuevo, un amor nuevo con el Señor.  Todo esto está accesible para usted, no por ganarlo o merecerlo.  Solamente es un regalo si lo quiere aceptar.

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

Conozco a una mujer que estaba muy avergonzada de algunas cosas en su vida.  Un día se encontraba en la playa pensando en ellos cuando vino una ola y pasó sobre su mano, dejando una gotas de agua en su mano.  Entonces al ir caminando ella dice que sintió que el Señor estaba conversando con ella.  Dios dijo, “Ves esas gotas de agua en su mano?  Representan mi gracia y mi misericordia.  Si tu sacudes tu mano y las gotas caen al mar otra vez, ¿te sería posible encontrarlas otra vez?  No.  ¿Las podías recuperar del mar?  No.  Esta es tu decisión.  O puedes aferrarte de tu vergüenza, las cosas que estás pensando en este momento y esperar que nunca hubieran sucedido, su pecado, y sentirte infeliz y desdichado; o puedes tirarlas a la gracia y misericordia—el océano del amor de Dios.  Tu puedes escoger.  ¿Por qué persona alguna desearía asirse de estas cosas cuando alguien te ama tanto?” Entonces ella tomó su mano y arrojó las gotas al mar, diciendo simbólicamente, “Tu has sido librada.” No solamente para hoy sino por siempre.

Esa es la quinta parte de la gracia de Dios.

E – EXTIENDE POR TODA LA ETERNIDAD

 

La Biblia dice esto en Romanos, “La paga del pecado es muerte…”[Esta parte son las malas noticias.  Las buenas noticias se encuentran en el resto del versículo.] mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”  Encierre en un círculo la palabra “eterna”.  Allí está el resultado que durará eternamente.  Podría decir que la gracia es el regalo que sigue regalando.  Dios guarda lo mejor hasta el último.  Cuando llega a conocer a Jesucristo y su gracia y amor, sigue mejorando, mejorando, mejorando.  Es accesible y extiende por la eternidad y lo mejor queda por venir. 

¿Cómo va a ser el cielo?  Usted va a ser reunido con sus seres queridos quienes conocen al Señor.  Va a ser premiado por su fe.  Le va a asignar una posición de trabajo que le va a encantar.  Va a ser librado de dolor, depresión, desesperación, vergüenza, culpabilidad y va a regocijarse y celebrar por toda la eternidad.  ¡Qué buen trato!

Pero hay una condición.  La condición es que lo tiene que aceptar.

Si usted encuentra un regalo en su mesa cuando llega del trabajo hoy y lo deja allí por todo el año que sigue envuelto en su papel de regalo y sin abrirlo, eso sería bastante necio.  Un regalo no tiene valor alguno a menos que lo acepte.  Hay que aceptar la gracia de Dios por su Hijo Cristo. 

La persona más inteligente que he conocido jamás—y he conocido a miles de personas—es Peter Drucker.  ¡Un genio!  Su IQ (estándar usado para medir la inteligencia) es inmensurable.  El padre de la administración americana.  Escribió el primer libro sobre la administración de impresas hace probablemente 50 años.  Actualmente él tiene unos 80 años.  Se han estudiado sus libros en cada facultad de negocios en cada universidad en América y alrededor del mundo durante los últimos cincuenta años.  Es un brillante hombre renacentista, conoce un poco de todo.  Algunos de ustedes saben que él ha sido mi mentor por varios años.  Un día estaba en su casa.  Peter es un cristiano.  Le pregunté, “¿Cómo es que al fin llegó a ser un cristiano?  ¿Qué le causó aceptar a Cristo?  ¿Qué le motivó cruzar la línea y poner su confianza en Él?”  Él lo pensó por más o menos un segundo y dijo,  “Cuando al fin comprendí la gracia y me di cuenta que nunca iba a recibir una mejor oferta que eso.”

VIVIR POR GRACIA

Lo Esencial para vivir en el Siglo 21–#2

Usted no tiene que ser tan brillante como Peter Drucker para entender que esto es una buena oferta.  ¡Es una buena oferta!  Si no la acepta, ¡es necio—y más necio!  Yo no puedo comprender porque cuando todo lo que usted necesita en la vida le es ofrecido gratis y usted dice, “O, no.  Pienso que voy a asirme de mi culpa, mi pecado, mi vergüenza e ir al infierno.”  Si esto fue algo difícil como que usted tuviera que caminar lo largo de Alaska sobre vidrio quebrado descalzo, quizás sí, pero ¿un regalo?

La Biblia dice en Isaías 30:18  “El Señor los espera para tener compasión de ustedes; Él está ansioso por mostrarles su amor….”  Él está esperando que usted acepte su regalo.  Él goza en ser bondadoso.  Él no está enojado con usted.  No está sentado allá listo para regañarle.  Él está diciendo, “Ven a casa.” Algunos de ustedes han demorado porque tienen temor de estar rechazados.  Quizás fuera rechazado por sus padres.  Posiblemente un novio o una novia le haya rechazado y le fue muy hiriente.  O un hermano, una hermana, compañeros del colegio.  Algunos de ustedes han sido rechazados por un cónyuge quien le abandonó y dijo cosas muy dañinas que puede recordar hasta la fecha.

Pero hay una persona quien nunca le va a rechazar y su nombre es Jesucristo.  Él está diciendo, “Ven a casa.”  En oculto usted ha sido agobiado por aquella vergüenza en su vida.  Puede deshacerse de esto hoy.  Puede salir de aquí con una conciencia limpia.  Por más que entienda la gracia de Dios, más quedará enamorado de Dios, más deseará acercarse a Jesús.  Porque es casi imposible no amar a alguien que le ama tanto.

Oración:

¿Puede sentir la gracia de Dios en su vida?  ¿Puede sentir cuánto le ama?  Él dice, “Yo puedo ver cada cosa necia que has hecho y no obstante te amo.” Él le envuelve con sus brazos y dice, “Tu tienes importancia para mí.”  La gracia de Dios está accesible para usted en este momento, aquí mismo.  No hay razón para demorar.  Es por esta razón que le trajo aquí.  ¿Para qué está esperando?  Ore esta oración en su mente ahora misma, “Querida Dios, estoy tan agradecido que Tu me amas.  Reconozco que nunca podía ser lo suficientemente perfecto para merecer un lugar en Tu cielo perfecto.  Me doy cuenta que la única manera que yo pude entrar es por Tu gracia.  Perdóname por pensar que yo pude ser suficientemente bueno.  Gracias que Tú me das lo que necesito, no lo que merezco.  No lo entiendo todo ni sé todo acerca de cómo Tu lo hiciste pero acepto Tu regalo gratis y Tu gracia hoy.  Quiero que Tú guíes mi vida de hoy en adelante.  Quiero pasar el resto de mi vida compartiendo a tantas personas como pueda acerca de las buenas noticias de Tu gracia, que podemos ser perdonados por nuestro pasado y podemos tener un propósito en el presente y un hogar en el cielo en el futuro.  Gracias, gracias.  Oro en Tu nombre.  Amén.”

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